jueves, 19 de enero de 2017

No está

Hay cosas que están fuera de mi alcance... y desde lejos relucen, se ven tan, tan hermosas. Desde lejos te extraño.

Cuánto me apasiona lo que aún no conozco. El misterio detrás de las rimas que no soy capaz de hacer, de las canciones que no soy capaz de escribir, de la concentración que no tengo hoy.

Mi mente deambula... ¿está dispersa o está escondida? No la veo, no la escucho y no logro descifrar los caminos que va tomando. Puedo decir con certeza que no está conmigo. 

Hoy soy emociones entre nubes, corazón en el estómago, frases que mueren de repente, sueños respirando en algún bosque escondido en algún rincón de mis manos, sueños buscando palabras, sueños que me escriben sabiendo que tal vez tarde la respuesta, tal vez no... Ellos siguen en lo suyo, creando y creyendo. 

La mente es una mujer rara y ellos lo saben. Ellos sí que saben tratar una mujer. ¡Qué fuertes, valientes y apuestos son mis sueños!

miércoles, 18 de enero de 2017

Vete de mi escrito

Que se abra la tierra, solo un poco. Soy pequeña y me sirven los caminos angostos. 

Ir sintiendo la humedad mientras camino. Olor a hierbabuena, a flores silvestres de esas amarillas pequeñas, de esas rojas que crecen entre la hierba. La verdad, no me importa mucho de qué color son, está bien que hayan de otros colores. También quiero sentir un olor a lluvia, de la que roza la montaña y se trae aromas de las nubes, de los ríos, de los glaciales y hasta de él... ¿Será que no puedo escribir algo sin incluirlo?  ¡Vete de mi escrito! 

Quiero también que los pájaros canten para mí. No me importa mucho qué melodías. Que ellos decidan. No quiero un camino muy largo o empinado. Esta vez quiero llegar pronto. El destino es un lugar donde crecen duraznos, no manzanas, ¿viste que puedo poner un árbol que no sea de manzanas como el de la casa de la que me hablas? 

No conozco un árbol de duraznos, pero el aroma debe ser mejor que cualquier otro, y más, si hay una pequeña brisa que no permite que se quede mucho, solo en la justa medida. Más, si cerca hay una cascada de agua nueva, de la que apenas sale de la montaña y no ha tenido tiempo de aprender nada sobre el mundo. No como la que estoy tomando que cuenta tantas historias. 

Quiero que se abra la tierra porque estoy agotada de vivir en la superficie. Me voy evaporando y las raíces se van haciendo pequeñas... Me voy apagando y solo veo una sombra en el espejo. Solo te veo a ti. 



viernes, 13 de enero de 2017

Prometo no aburrirte

¡A veces necesito perderme! Hay que perderse para ver otros paisajes. Lo conocido a veces aburre. Que sea difícil, que sea incómodo, que sea sea agobiante... ¡pero que no sea aburrido! La vida es tan corta para aburrirse. 

Pero a veces necesito de eso aburrido y simple para limpiar los sentidos. 

Estaba pensado en cómo sentimos nuestro lugar feliz... Una copa de vino, un beso, un salto al vacío, una ducha de agua caliente, el sabor de las frutas frescas, una cerveza helada cuando el clima es un infierno, una mañana fría entre las cobijas leyendo un libro, el cuerpo bailando, recostarse bajo un árbol, estar en medio del mar y perder de vista la tierra, acariciar al gato en una tarde de pereza, el desayuno con "él"... 

¿Cómo sentimos? A veces creo que es como una huella digital. El mapa de lo que se siente bien.

A veces creo que somos como el drogadicto que cada vez necesita más para sentir lo mismo. A veces creo que estamos tan sobre-estimulados que lo peor que nos puede pasar es aburrirnos... Nos insensibilizamos... ¿Te acuerdas del primer beso? 

Hoy, acuéstate a mi lado y tócame suave. Porque es lo suave lo que desata tormentas. Limpiemos los sentidos... ¡Prometo no aburrirte!

jueves, 12 de enero de 2017

Soy él

Una espiral sin fin. Sísifo y su viaje. 

Las certezas suelen desaparecer de mi mente cada tanto. ¡Es extraño! ¿Qué persigo? ¿Qué quiero? ¿Qué estoy haciendo aquí? 

La tranquilidad es esquiva y no se queda conmigo. Las rutinas ya no son suficientes cuando el corazón se agita de esta manera. 

La sangre hierve y nuevos sueños nacen adentro. Puedo sentirlos, se mueven por mi cuerpo. Siento que me desorganizan el pelo y que me piden una copa de vino antes de dormir. Hacen que me olvide de apagar la cafetera, de lavar la ropa sucia y de tender la cama. Me despiertan de madrugada y me arrojan palabras durante todo el día. 

Soy él, Sísifo, un instante antes de volver a tomar la roca y empezar nuevamente a subir la montaña.

miércoles, 11 de enero de 2017

De vuelta

Fuera de mí, completamente. Y es cuando más necesito escribir. Es cuando, paradógicamente, más palabras, melodías... y canciones, salen al rescate. Estoy afuera, estoy en la distancia... y si no escribo, no me veo, no me encuentro.

Acabo de notar que tengo frío. Acabo de notar que mis piernas están cruzadas, mi pelo suelto, mi boca sedienta, mis ojos necesitando un pequeño descanso de la pantalla, mis hombros cargando preocupaciones y fantasmas. Acabo de notar la melodía más famosa de los pájaros interpretada por una estrella con copete amarillo que está a unos pocos metros. Acabo de notar que la gente pasa cerca a la ventana de la sala donde me encuentro. La gente habla... y acabo de notar que no he escuchado una sola palabra de lo que han hablado durante esta mañana. 

Hoy, estando perdida, he encontrado una guitarra. Música porque me alivia y me nutre. La música ocurre en el tiempo y tiene esa manera rara y mágica de tomarme de la mano con paciencia y ayudarme a cruzar el río, las montañas y los puentes. El camino parece largo y complicado a veces. Pero con ella no me pierdo. Con ella sé que volveré a llegar a mi. 


Un pedazo de recuerdo - Diario de viaje

26 de diciembre de 2016

Día 1

En este momento me gustaría... preferiría... No sé... ¿Aprenderé algo? ¿Tendrá algún sentido estar acá? No tengo respuestas y estoy cansada para buscarlas... No las quiero.

¿Qué tiene lo incómodo para enseñarme sobre la vida? sobre mi vida...

27 de diciembre de 2016

Día 2

Gracias... Por seguirme en este viaje. Me gusta pensar que es un momento para conocerme. A veces quisiera más tiempo conmigo, como cuando uno tiene sed y la garganta le grita que necesita un poco de agua...

Es extraño, pero de cierta manera, compartir con otros, escucharlos y tratar de entenderlos, es conocerme, es saciar mi sed de otra manera... Cuando me permito ser honesta, ser yo, cuando me quedo sin maquillaje y dejo que las palabras caminen desnudas y se bañen en el río conmigo...

28 de diciembre de 2016

Día 3

Los pájaros cantan, el agua corre. El sonido de la cascada es el sonido de la paz. El viento roza mi piel y siento que nada puede ser más perfecto. ¿Pero saben qué? No es diferente estar aquí a estar en casa, estar en la oficina, estar caminando por las calles de Medellín. Estar esperando a saltar, estar esperando para iniciar la travesía otra vez, prepararse para el reto es igual a estar esperando para cantar o estar esperando a que lleguen mis estudiantes.

Todo es lo mismo y en ese sentido, amo estar aquí como amo cualquier tarde. Todo es diferente pero todo es lo mismo. Acentos e idiomas. Francés, Italiano, Alemán o Portugués... Las personas hablan de lo mismo y se divierten igual. Yo soy la misma. La que escribe, la que crea espacio, la que canta y toca el piano, la que extraña a su gato y a su nueva guitarra roja a la que puso tu nombre. La que estando sola se siente en una compañía que le da un abrazo cálido y sincero. La que sintiéndose amada y protegida por su fuerza y su corazón, te extraña.

29 de diciembre de 2016

Día 4

Hay personas a las que no volverá a ver jamás. Como a este pájaro rojo o a esta quebrada mágica. Sé que nunca volveré a este lugar, pero tengo la sensación de que el agua que llevo en mi botella, la del nacimiento en medio de la selva, es el agua que encontraré de nuevo en otro lugar. Con las personas pasa lo mismo. Sé que de alguna manera son las mismas alegrías, sueños, cansancios y decepciones... Lo sé, porque en todas te veo. En todas estás.


y qué si me permito perder un pedazo de vida...

Estoy pero no estoy. Mis piernas adormecidas, mi mirada perdida y mis sueños esperando por mí. La niebla. Qué hermosa es la niebla. Tan fresca como tu recuerdo. 

Y qué si me permito perder un pedazo de día, de vida... y qué si la cambio por un pedazo de tu mirada. Me miras desde la distancia y el escritorio flota, las voces de las personas alrededor quedan suspendidas en el limbo... el presente se desvanece. 

La piel se acobarda, se sonroja y se esconde de los hombres que podrían estar a mi lado. No quiero sensatez! Hoy voy a enloquecer por un momento. Mañana volveré a estar cuerda. Mañana volveré... Mañana es otro hoy.

martes, 10 de enero de 2017

Expedición a tu encuentro

Te busco. En cada pedazo de recuerdo que logro rescatar de ti. En el olor de las flores y en los caminos empinados, en el sonido de los ríos y en la sensación del agua helada. Te busco en los rostros y en las voces de un desconocido, en mis sueños y en mis planes de viajar a encontrarme contigo. 

Te busco aunque no quiera cuando escribo. Escribir se ha convertido en una expedición a tu encuentro.  

viernes, 6 de enero de 2017

¡No sé!

A veces me provoca buscar todas las respuestas como en una receta de 10 pasos... ¿Cómo encontrar qué decir? ¿Cómo saber qué me hace feliz? ¿Cómo aprender a conocerme mejor? Libros de superación personal, artículos, conversaciones... Cualquier cosa para sentir que alguien me toma de la mano y me lleva por el camino correcto.

Y después, algo de diversión para olvidar. Entretener la mente en algo para no enfrentarme a la voz que se siente sola e ignorada.

¡Cómo nos gustan las fantasías que nos alejan de cualquier proceso real! Lo fácil hace promesas que aunque sabemos irreales, creemos y seguimos; atajos para evitar el camino empinado. 

La ilusión de una vida resuelta es una máscara que oculta el vacío que llevamos por dentro. Entre más lo tratamos de cubrir, más grande se hace. El placer de las respuestas rápidas y el libreto aprendido, sustituyendo la realización lenta de los deseos del alma. 

¿Y cuáles son tus metas para este año? Me preguntan...  ¿Y saben qué? ¡No sé! El futuro no está claro para mí. Me encantaría decir "... y no me importa", pero sí que me importa... ¡y mucho! Estoy buscando las preguntas correctas y tengo pánico. 

Tuve un 2016 de propósitos cumplidos... Supe ponerme metas alcanzables, supe trabajar con paciencia... Y logré más de lo que me propuse en ese año...  ¡Y tengo mucho miedo! No sé de qué, no sé porqué. Mis propósitos se ven grandes e intimidantes. La duda se apodera de cada célula de mi cuerpo. 

Este es un momento importante. Es el momento en el que decido mirar el vacío en vez de correr. Es el momento en el que me rehúso a usar la máscara. Quiero ser real. Quiero momentos completos, en los que esté presente con todos mis sentidos... Es el momento en el que me lanzo al mar y sigo nadando hasta lo más profundo. Mi propósito está en el fondo. El miedo aumenta. Al rededor todo está oscuro, pero me rehúso a volver a la comodidad de la superficie... 





martes, 3 de enero de 2017

Mi experiencia en la Ciudad Perdida

Llevarme a un extremo, pensé: "qué adolescente e innecesario, ¿para qué?"... no tengo nada que demostrar a nadie. Pero bueno, la vida es una, me intrigaba la experiencia, me intrigaba la cultura indígena. Estoy viva, estoy bien y puedo hacerlo. 

Compré vuelo a Santa Marta, reservé el Tour de Ciudad Perdida con Expotur (súper recomendado) y 8 días después, sin tener una buena noción de qué día o qué hora era o dónde estaba, caminaba con un grupo de extraños que se sentían ya amigos. Nos reíamos de lo feliz que nos hacía una ducha, un baño, una venda, un chocolate... ¡un burro!

El camino dura cuatro o cinco días. Son caminos empinados entre la selva. 7, 8 horas subiendo cada día, sin señal y sin saber muy bien dónde o cómo dormirá uno. 

Lo cierto es que es una experiencia que te reta de alguna manera, física o emocionalmente. Te obliga a comunicarte diferente. A conectarte con algo distinto al celular. A pensar y a no pensar. A estar completamente presente. Cuando haces algo muy difícil, todo tu ser está allí ayudándote a lograrlo... y esa sensación es increíblemente placentera. 

Me conmovió mi cuerpo. Todo lo que hace por mi. La manera como funciona. No estar enferma. Recuperarse en la noche y continuar. Seguirme a un extremo que un organismo nunca quiere. Le pedí perdón. Por cada vez que me sentí inconforme por algo tan vulgar como la apariencia. Por cada vez que dejé que la sociedad superficial de Medellín decidiera si es o no suficiente. No sé expresar la sensación pero es sentir lo increíble que es el proceso de caminar, comer, correr, sentir, respirar, bailar, ver, escuchar, oler... 

Sobre la Ciudad Perdida. Es hermosa y para mí, una especie de encuentro con el pasado. 

Vas encontrando historias de la cultura indígena, los saludas al pasar y ellos te sonríen, o no. Tribu descendiente de los Tayrona... Las mujeres tienen en promedio 17 hijos. Hombre y mujer viven en casas separadas. Al hombre "le asignan" varias mujeres según su posición en la tribu. El sexo es a la luz del día en el lugar impuesto por el líder espiritual, el río o el bosque, nunca en las casas... solo con fines reproductivos. Pudimos ver de cerca las casas donde viven. Algunos hablan español, otros, hablan su lengua. Los niños ascienden en la tribu por méritos propios, no por apellidos...

Los Tayrona ya se extinguieron, pero estas siguen siendo las costumbres de los "Coqui" (tal vez no se escriba así). Quedan historias de cómo los españoles robaban el oro. De la llegada de la fiebre amarilla y otras pestes... y muuuuchas más. Historias que nos parecen de otra vida, de otro tiempo. Y allí está uno, en su hábitat. 

jueves, 15 de diciembre de 2016

En compañía...


¿Cómo estás? Me pregunto qué estarás haciendo, ¿cuál será el paisaje que tienes frente a ti? Sé que viste la luna que a las 6 de la mañana brillaba entre la luz del cielo. Esa misma luna que entre la oscuridad es imponente, pero que no la necesita para ser bella. Esa que hoy nos sonreía desde el cielo. Sé que la viste porque estamos aquí hablando de ella. 

 Estoy sentada en un cuarto tranquilo. Detrás de mí, un piano. Al frente, tambores, guitarras... y otros instrumentos. Frente a mí hay un pasillo largo por el que corren las criaturas más extrañas (niñas). Un pasillo que me separa de un jardín con árboles habitados por ardillas, mariposas, hormigas y Dios sabe qué otros seres. 

¿Estás hablándome o estoy yo hablando contigo? Estoy sola pero es el momento donde me siento en paz, feliz... y ¡en compañía! ... ¡la tuya!


miércoles, 14 de diciembre de 2016

Adentro

Hey,

¡Qué bueno poder hablarte! Qué bueno poder decirte que todo está bien. Nada de que preocuparse. El clima está cálido, el agua está limpia y fresca, las montañas están verdes. Hoy, pase lo que pase, todo estará bien aquí adentro.

¿Puedes sentir el viento con olor a flores silvestres? ¿Puedes escuchar lo claro que se escuchan los cantos de los pájaros esta mañana? ¿Notas que hoy es un día claro y lleno de colores? 

Quiero contarte que a este lugar le gusta tu presencia. Cuando sabemos que vendrás, todos sonreímos. Bienvenida siempre a casa. Llévate la calma. Afuera hay tormentas que la necesitan.

martes, 13 de diciembre de 2016

No soy.

¿Eres tú? ¿Eres la diferencia entre deambular y caminar con un destino? He querido hablarte desde hace días... En algún punto, perdí la brújula. Afortunadamente, cuando eso me pasa, algo me sacude. Una imagen, una sensación, un día sin sonreír... Y siempre, termino aquí, ¡escribiendo!

Por eso te pregunto, ¿eres tú? Siempre que me llega algún sinsabor o amargura, siempre que necesito recordar que soy fuego, brotan las palabras... Como cuando brotan las lágrimas cuando estoy muy triste. Así. Salen inevitablemente y toman su lugar en el mundo de las ideas. Salen sin que nada las detenga. 

Gracias palabras... ustedes me construyen, sin ustedes no soy. 


lunes, 12 de diciembre de 2016

Miedo

¿Qué puedo decir? El miedo es una cosa rara. ¿Saben qué pasa cuando empiezo a sentirme imparable y segura de mí? ¿Cuando creo que el miedo, ese irracional y hasta tonto, es cosa del pasado? ... 

Él encuentra la forma de aparecer frente a mí nuevamente. De repente, tengo "miedo de no tener miedo"... de ser esa persona "muy rara", de estar "excluida" de mi grupo social, porque soy la única que "no tiene miedo" ... 

¡Qué prepotente eres! ¡Todos tienen miedo! de una u otra forma, ¿porqué te sientes tan especial?, me dice él... Y se aparece frente a mí, como si hubiera tenido unas largas vacaciones y se sintiera fuerte y lleno de energía. Allí está justo en el momento en el que empiezo a sentirme cansada, débil e insegura...

¿Pero saben qué? Lo veo, lo identifico, lo invito a que nos tomemos un café. Es un viejo amigo que nunca me abandonará por completo... ¡y está bien!

 

sábado, 10 de diciembre de 2016

Crecerán

Hablé con ella. Estaba con su uniforme rojo. Seria, concentrada, como si de sus pequeños escritos infantiles dependiera el destino del mundo. No estoy segura de si cruzamos palabras, todo es ambiguo y extraño cuando viajas al pasado. 

Yo tenía mucho miedo de ese encuentro. ¿Qué tal si la había defraudado? ¿Qué tal si la ponía triste? Me acerqué y la abracé. No es un abrazo normal ese entre dimensiones, es una conexión diferente. 

Sentí que tal vez estaba un poco prevenida, pensando que iba a hacerle preguntas... Solo le dije "quiero pasar un momento contigo". También yo estaba prevenida de su reacción al verme, al ver mi vida hoy... ¿Y si no era suficiente?... Entonces me acerqué tímida con la única pretensión de compartir un momento. 

La admiro, no saben cuánto. Los ojos se me llenan de lágrimas de solo pensar en ello. Trato de hacer todo lo posible para ser como ella. Trato de estar a la altura, y mi mayor temor en la vida, es no estarlo, es defraudarla. 

Ella me puso la mano en el corazón y me dijo: "confío en ti"... En las conversaciones entre dimensiones la mano en el corazón no es solo la mano en el corazón. No sé cómo lo sé, pero supe de inmediato que la traducción al español de ese gesto es: "te entrego mis sueños". 

La tierra está húmeda y abonada. Esas semillas rojas que ha sembrado están a salvo. Crecerán.