miércoles, 22 de enero de 2014

Sobre la felicidad, Séneca


"¿Porqué no buscar más bien algo bueno realmente para sentirlo, no para mostrarlo? Esas cosas que se contemplan, ante las que se detienen las gentes, que uno señala a otro con asombro, por fuera brillan, por dentro son deplorables"... 

"Busquemos algo bueno, no en apariencia, sino sólido y duradero, y más hermoso por sus partes más escondidas; descubrámoslo"...

"Nos pasamos, como en tinieblas, al lado de las cosas, tropezando con las mismas que deseamos"...








martes, 21 de enero de 2014

Finding neverland, "la vida sobre el arte"

Esta semana vi una película sobre el escritor de Peter Pan llamada "Finding Neverland"... No sé qué tanto es real y qué tanto es ficticio, pero eso no me importa.

Estoy acostumbrada y he vivido maravillada por aquellos personajes de Balsac, obsesionados por una pasión, cuya vida es consumida por un único objetivo: mucho dinero, fama, un logro científico o  literario.
Olvidan su familia, sus amores, incluso a sí mismos en su obsesión por alcanzar la grandeza. Crecí leyendo sobre estos personajes cuya vida no tiene sentido más que a la luz de ese sueño y en la lucha por alcanzarlo lastiman e incluso matan a quien más quieren o a sí mismos... Es como si el arte tuviera que pagarse con pedazos de vida, como si la búsqueda de esa grandeza excusara todos los defectos de carácter, todos los caprichos y excentricidades, todas las agresiones hacia los demás... A ellos les perdonamos todo porque su obra es magnífica, importa su obra y no su persona... No sólo están en la literatura; la historia nos habla de muchos grandes cuya vida era un desastre y que fueron terribles seres humanos... 

Cuando se trata de arte, no tiene porqué ser así... El arte debe inspirar, es un lenguaje para comunicar emociones, sensaciones, deseos, valores, visiones, sueños, luchas, dudas... los artistas son los seres a los que escuchamos, nos identificamos con aquello que dicen y logran poner en palabras o en colores o en sonidos aquello que nos aflige o nos alegra o nos causa curiosidad... Esos seres deben poseer un sentido ético; es decir, si el arte es una expresión humana ser artista implica conocer un poco más del alma humana y ese conocimiento debería dar al artista más humanidad, esa persona debería ser incapaz de pasar por encima de otro... lo mismo pasa en la política, pero eso es otro cuento y muy largo.

Este estereotipo es tan dañino que yo misma así como muchos otros niños que leen sobre los artistas pensamos que un artista exitoso es grosero, excéntrico, desordenado en su vida amorosa, depresivo, adicto... y que todo eso está bien, porque esas cualidades parecen necesarias para sumergirse de lleno en la creación; escenas de gritar a alguien porque interrumpieron la importante labor creativa, o buscar refugio en las drogas para escribir cosas nunca antes escritas o ser un cínico, un inadaptado, alguien incapaz de amar... 

Aunque entiendo los argumentos de quienes dicen "una cosa es la persona y otra cosa es su obra", no creo que los niños lo entiendan así, ni todas las personas...  Querámoslo o no, los artistas son modelos de comportamiento, la sociedad se refleja en ellos pero ellos también se reflejan en la sociedad... 

Cuando vi la película este fin de semana pensé: ¡Qué bello es ver un artista poniendo la vida por encima del arte!... la humanidad por encima de su obra... El arte conviviendo con el amor, con los valores, con ser una persona buena, agradable, con deseos de ayudar. Ojalá alguien me hubiera dicho cuando era pequeña: Así no es, no tienes que ser como ellos para ser artista, no tienes que escoger una excentricidad, ni tener ideas suicidas, no tienes que tener problemas psicológicos. Eso fue lo que me dijo la película y lo agradezco. Siempre que leía uno de aquellos personajes había algo adentro que me decía que no era el camino, que no debería de serlo: la vida está sobre el arte. 

domingo, 19 de enero de 2014

Pensamientos de domingo

Espantando los pájaros que solían posarse muy  felices sobre el balcón hasta que llegó el gato. A Luna no le hace mucha gracia pero el espectáculo del pajarito decapitado no es de mis favoritos. Ahorita está sentada en la silla mientras yo estoy sentada en el suelo, sus galletas son más caras que las mías, se toma toda mi cama y me deja un rincón, a veces me deja algo de leche... ya sabemos quién manda aquí. 

De mis cosas favoritas un domingo por la tarde es no ponerme zapatos, ni brasiere, ni maquillaje. En realidad siempre prefiero no usar maquillaje porque no es buen negocio para mi... no me veo bien... sólo corregir una que otra imperfección aquí y allá... Es lo que más trabajo me cuesta; aceptar los errores, las imperfecciones. Escribo mucho sobre lo importante de equivocarse porque me gustaría tomar mejor mis propias fallas, mis propios defectos, pero es difícil. Soy víctima de una sociedad que nos bombardea con imágenes de perfección y nos dice que no ser así es no ser lo suficientemente bueno... 

Con el tiempo he aprendido a buscar un equilibrio entre mejorar día a día y aceptarme como soy, aceptación es diferente a conformismo. El tiempo me ha hecho más tranquila, me ha hecho también más niña... De niña no me gustaba jugar, no me gustaban los cartoons, ni las muñecas, ni los video-juegos, a veces me escondía de mis amigas porque quería estar sola escribiendo, en todas las fotos estoy haciendo cara de "honguito" ... me tomaba todo muy en serio... cada vez un poquito menos. A veces me pienso como Benjamin Button, como en un viaje en reversa... Como sea, el tiempo sigue a su paso constante e innevitable, es el tren que no hace estaciones y del que solo nos bajamos al morir sea cual sea su dirección.













sábado, 18 de enero de 2014

Derrumbando las murallas

Tengo que disculparme con las personas de las que he tomado distancia... tengo un montón de canciones que espero sirvan para acortarla...

Veo a quienes que me escuchan y son dragones... a veces miro las fotos de las redes sociales de las personas que se acercan de una u otra forma a mi música y veo que son personas con una luz particular, me siento muy agradecida  por ello. 

Quiero ser digna de tocar para ellos, quiero hacer las cosas bien... Llegué a un momento donde me sentí insegura con mi música llena de imperfecciones... Entiendo que algunas no se pueden controlar, algunas incluso hacen parte de mí, no se irán jamás y si se fueran mi música ya no sería real. Lo que debo controlar es el miedo a dejarlas libres y ese es hoy mi trabajo... Estoy derrumbando las murallas que he construido.

Pronto estaré lista para ser vulnerable nuevamente y cantarles cada canción.


viernes, 17 de enero de 2014

Es viernes... Game of thrones voy por ti!!!

Me gustaría sentarme a escribir una canción, pero... mi cabeza tiene un montón de melodías que necesitan que las deje descansar un poco... 

Tal vez termine a tiempo la saga de Game of thrones antes de que empiece la cuarta temporada. Pongo la banda sonora de fondo y a leer all nigth long...






jueves, 16 de enero de 2014

La Mer

Escucho a Debussy, La Mer... el viento entra por la ventana al compás de la música y mueve las hojas que tengo sobre la mesa, también mueve las palabras que hay en mi cabeza y las hace danzar. A veces mi cuerpo hace lo mismo cuando escucha música tan bella... a veces no puedo evitar mover la cabeza, los ojos, los labios, la sonrisa, los hombros, los brazos, las manos, los dedos, el torso, las piernas, los pies... cada hueso y cada gota de sangre quiere danzar... La música me llena del instante, me salva del sinsentido, construye paisajes sonoros con galaxias enteras frente a mí, soy polvo y soy el universo... soy YO.

miércoles, 15 de enero de 2014

Respirar soledad

Es tan grande la lluvia de incoherencias en mi cabeza... que las palabras dejan de ser palabras y se convierten en sombras que se entrelazan unas con otras. El deseo de control se hace insoportable con la incapacidad de lograrlo, el deseo se hace insoportable, el deseo de estallar, el deseo de gritar, el deseo de correr... Y nada de esto tiene sentido hoy... o eso creo... tal vez sí lo tenga, tal vez simplemente no lo entiendo.
Eso de ser tú mismo suena más fácil de lo que realmente es... Yo solamente lo logro en soledad, la necesito para respirar un poco de mí misma y siento que colapso cuando paso mucho tiempo sin un espacio para mi. 


martes, 14 de enero de 2014

Despierta


Acabo de salir de la ducha, que es el lugar donde nacen las dudas y las canciones... Las gotas de agua caen de mi pelo y mojan la piel, mi estómago se empieza se empieza a contraer y a contarme que tengo hambre, el gato tambalea su cabeza perezosa y se estira como si fuera la primera y la última vez que lo hará. Estoy aquí... ¿Qué voy a hacer con eso?, es decir, puedo hacer lo que quiera con este momento que ya se fue como lo hacen todos. 

Fugaz, muero lentamente y voy en caída libre... La certeza de morir... ¿Qué voy a hacer con eso?... ¿Por qué no abrazar la muerte y la vida estando despiertos?... Es más fácil olvidar, perderse en alucinaciones... Pero no lo haré, aquí estoy y estoy despierta... robando un instante a la nada, haciendo exactamente lo que quiero hacer, reconociendo la cantidad tan descomunal de errores que he cometido, abrazándolos, amándolos y dejándolos pasar... tengo miedo pero a él lo abrazo también y sigo despierta, no quiero perderme este instante que también es eternidad, es mi eternidad.

lunes, 13 de enero de 2014

Estaríamos muertos...

Sabemos que vamos a morir un día... y sin embargo, seguimos teniendo miedo a las cosas insignificantes, a hablar con alguien, a dejar un trabajo, a comprometernos con algo o con alguien... Lo sabemos, moriremos... y sin embargo, dejamos que los días pasen sin emoción y a la espera de un mejor mañana. 

Queremos ser mejores... sabemos que queremos ser mejores... y sin embargo, nos puede el conformismo, nos pueden los hábitos, nos pueden las influencias de quienes están al rededor... lo sabemos, queremos ser mejores... y sin embargo, dejamos que los días pasen sin caer en cuenta de las oportunidades que nos ofrece cada instante para hacer cada cosa que hagamos como si de eso dependiera nuestra vida, porque así es... 

Sabemos que nos falta, levantarnos más temprano, estudiar más, atrevernos más, sonreír más, viajar más, soñar más, creer más, luchar más.... y sin embargo, nos perdemos en la televisión, en cada fin de semana en un bar y planeando las otras vacaciones... y somos cómplices de nuestra propia mediocridad, pero cuánto odiamos esa palabra... nadie quiere ser mediocre, todos queremos ser mejores... y sin embargo...

¿Qué tal si nos vamos hasta el mundo subterráneo? Enfrentamos los demonios, cruzamos los abismos, descubrimos los dragones... Nos llenamos de sentido, nos llenamos de nosotros, descubrimos que hay una vida más allá... Al descender no hay vuelta atrás, porque encontramos que no vale nada una vida que no sea vivida con el alma, encontramos que es demasiado tarde para volver a la mediocridad... estaríamos muertos.

viernes, 10 de enero de 2014

Soy mi estudiante


Enseñar es algo nuevo para mí...
Aquellos chicos me llenan de vida, me llenan de inspiración y me llenan de luz... y yo solamente les doy razones para aprender, les trato de mostrar lo emocionante que es saber o descubrir o hacer algo nuevo... 
He descubierto que a veces también necesito darme razones, mostrarme lo emocionante que es saber o descubrir o hacer algo nuevo... Así que me he convertido oficialmente en mi estudiante.

He descubierto lo dulce y condescendiente que soy con los procesos de cada uno cuando están comprometidos con ellos; pero nunca fui así conmigo... Somos duros y en ocasiones demasiado exigentes y crueles con nosotros mismos. El problema es que esto nos lleva a ver cada aprendizaje como un proceso doloroso y que no siempre somos capaces de emprender. Pero siendo mi estudiante, entiendo que es normal tropezar, que es normal no saber todo, incluso me miro con complacencia y ternura cuando me veo a mí misma luchando con las teclas del piano como si fuera un dragón por domesticar o enojada con la canción que quiero que sea mucho mejor que las anteriores... y me digo: vuelve a empezar, graba todo, descansa y vuelve a escribir cuando te sientas mejor. También establezco horas de clase que no son negociables, que debo cumplir todos los días...  Escribo los programas con cabeza fría, establezco metas a mediano plazo y pequeños logros por alcanzar día tras días... esto, cuando la estudiante emocional no está presente; en las clases la dejo por su cuenta, soy una guía nada más... 





jueves, 9 de enero de 2014

Recuerdos ajenos


Hace poco me encontré con uno de aquellos amigos de mi infancia que hacía años no veía. Siempre lo he recordado porque nos reuníamos todos los amigos a ver la saga de halloween cada octubre, lo recordaba porque nos tiraba las crispetas a las niñas y se daba la vuelta. Me di cuenta que él no recordaba nada de esto... y me puse a pensar en los pequeños detalles que recuerdo de las personas que pasan por mi vida y cómo lo más seguro es que ellas no lo recuerden... Tengo pedazos de recuerdos ajenos que tal vez estén oxidados o extinguidos...

Aquel amigo cuyo libro favorito era "El Caballero de la armadura oxidada".... ¿Recordará que ese era su libro favorito?
Aquel chico al que le gustaban las galletas óreo con banano... ¿Recordará que le gustan?
Aquella chica con la que grababa garabatos de canciones en una grabadora que prestábamos, la misma que leyó mi diario en público y se comió las hojas... sí... eso pasó... 
Aquella chica con letra muy pequeña... escribía con la mano izquierda y era terriblemente ordenada en los cuadernos del colegio...
Aquella chica que me dio una torta de marihuana en un Sanalejo cuando tenía 14 años y me intoxicó
Aquella chica a la que la mamá le llevaba de desayuno al colegio arepa con huevo y chocolate... mientras yo compraba unas papitas con mayonesa y tampico...
Aquel chico que me decía: "compartir contigo es elevarse"
Aquel chico que me preguntó alguna vez en una tarjeta ¿Qué es una gaviota?
Aquella chica que siempre que la veía estaba bastante tomada y en el piso...
Aquella chica que salía con cuanto extranjero conocía...
Aquella chica que me regaló una pijama con conejitos cuando eramos niñas
Aquella chica que odiaba el sabor o el olor a banano
Aquel chico que tomaba ron con clight de limón!!!
Aquella chica que sólo comía arroz "acabado de hacer"
Aquel chico con el que bailé reggaeton en el obelisco... (es lo único que recuerdo de él)
Aquella chica que cantó el bolero "inolvidable" con un arreglo en el bajo que no sé porqué me encantaba
Aquel chico con el que caminaba hasta la universidad
Aquel chico que llenó un cassette con canciones que me dedicaba y me gritaba desde los salones de arriba del colegio: "si me mira me quiere"; jugaba baloncesto sin camiseta... no me perdía ningún juego donde estuviera.

En realidad me recuerdo a mí misma cuando recuerdo esos detalles... pequeñas cosas que llamaron mi atención y se quedaron grabadas en mi memoria...

¿Qué recordarán de mí como lo que más me identifica para ellos? o más bien ¿Qué recordarán de sí mismos cuando ven mi rostro? ¿Se habrán ya desvanecido esos momentos de mi mente? ¿Qué son esas cosas que recordamos si ya no identifican a aquellas personas? ... ¡Qué frágil es nuestra memoria!





miércoles, 8 de enero de 2014

El ego, la vanidad y los sueños

De pequeña,  me gritaban "creída",  "piensas que eres mejor que los demás", "egocéntrica","vanidosa"... y yo lloraba, simplemente me sentía tímida, me costaba sostener una conversación por demasiado tiempo si no tenía confianza con aquella persona, no me sentía muy cómoda con las multitudes, ni cuando los niños jugaban, ni en las fiestas... no sabía qué hacer para que al rededor se sintieran cómodos conmigo y siempre terminaban diciendo: "se cree mejor que..." 

Tenía miedo de sobresalir por cualquier cosa porque no quería ser una persona "odiosa"... entonces me encerraba a tratar de ser mejor, a leer, a escribir, a pensar en cómo ser mejor... y cada vez era más solitaria, tenía más miedo.

Hoy viajo a esos días y entiendo que es un error la manera como tratamos a muchos de estos chicos que cómo yo en algún momento tienen terror a tropezar en los intentos por sobresalir, ser diferentes o perseguir sus sueños,  porque estarían todas las personas que dicen ser tan humildes señalando e iluminando los errores, diciendo "mira como dice ser tan capaz y no lo es"... ser iguales es más cómodo porque nadie nota los iguales. Esta situación se convierte en una pesadilla permanente y en un círculo vicioso difícil de romper. 

Terminamos siendo adultos que abandonan sus sueños, porque debemos ser humildes y...  tenemos miedo. Sobresalir es peligroso, es doloroso... por eso nos quedamos entre la multitud, adoptando miradas y actitudes comunes y sumisas, porque no queremos tener un ego muy grande que ofenda a los demás...

No creo que ser humilde esté mal, creo que interpretamos la humildad de una manera muy errónea... se trata de tener igual respeto a cualquier ser humano independiente de su condición física, socio-económica o cultural... es difícil de aplicar, son pocas las personas humildes con aquellos a quienes no consideran sus iguales y claro está, es fácil agachar la cabeza a aquellos que consideramos por encima nuestro. Y no se trata de agachar la cabeza a nadie, ni de esconderse o achiquitarse para no ofender... Eso no es humildad, es inseguridad. A veces confundimos seguridad con arrogancia, con un ego muy grande... Cuando somos niños no entendemos la diferencia. Hasta en esos personajes ficticios o históricos  que vemos en la televisión y que tanto adoramos en ocasiones hay un "ego grande" en algún momento de su camino, Sherlock Holmes, Doctor House, El Guasón, Aquiles... 

El camino para "matar el ego" es un camino de crecimiento increíblemente largo y personal. No creo que tenga que ver con sumisión o con parecerse al de al lado para no sobresalir. Tampoco creo que sea nada productivo usar términos que no entendemos completamente para etiquetar a las personas con calificativos de "arrogante", "qué ego tan grande"... Creo que esas personas se esconden tras sus propias inseguridades e incapacidad para ser diferentes y se sienten bien etiquetando a los "egocéntricos" y "vanidosos".

La invitación que me hago a mí misma y a ti... es a crecer la vanidad, la percepción de sí mismo, está bien creer que eres bueno, que eres bella, que eres inteligente... siempre que esta sensación te motive a crecer, a creer en tus habilidades, a desarrollarlas, a escuchar tus instintos y a perseguir tus sueños.







martes, 7 de enero de 2014

MODO: Honguito venenoso

Definición: planta colorida, solitaria, no comestible, generalmente bajo los árboles, en las esquinas...

seres que prefieren los rincones oscuros, los libros abiertos, el silencio absoluto
seres que se esconden y necesitan la soledad como el aire para respirar
seres que no saben ser diplomáticos, ni carismáticos, que están tras los arbustos
seres que por más que piensen que no saben reír, son los que más saben de amar

doy todo por amor pero él me ama tanto que no lo permite
me da todo por montones pero le amo tanto que no lo contemplo
preferir la soledad y perderse en aquellas imágenes siendo niños risueños
pero sólo en soledad, es un secreto... somos hongos venenosos, es lo que todos perciben.


sábado, 4 de enero de 2014

CAMINAR...

Sonidos... el vallenato de fondo, el pequeño ronroneo del gato y el del computador, los carros pasando, silbidos y conversaciones lejanas, las melodías que se pelean por atención en mi cabeza y las voces... tantas voces que vienen y van, el mar de palabras que muchas veces no tienen sentido. Los sonidos de la mañana del pueblo, la promesa de un día más lejos de la ciudad, de una tarde más respirando verde y la visita a un mundo de fantasía que me llama a gritos desde el sofá. 
Enero es un mes que amo más que diciembre... Inicio, posibilidades infinitas... No importa lo que haya sido, otro ciclo completamente nuevo nos es regalado, es algo sagrado, me gusta sentir que me purifico y dejo pasar... estoy sola aunque esté rodeada de amor, estoy sola porque el miedo se va, las ilusiones vencidas también lo hacen, todo puede irse, todo lo que no aporte emoción y felicidad real. 

Se van los recuerdos que lastiman, se van las imágenes de las personas que han hecho daño y también de aquellas que son insignificantes pero que no representan nada positivo. Se va la sensación de no ser suficiente, de necesitar ser mejor, se va la ansiedad y se va el ruido, se desaprenden las cosas inútiles y pesadas, se van las ideas creadas por otros sobre mí, se va el miedo a defraudar a alguien... Se va con cada respiración, el viento me despoja de todo. 

Queda espacio para vivir, para caminar, para escuchar, para ver... queda el corazón latiendo, la sangre corriendo por el cuerpo y escribiendo estas palabras.