Celebrar... porque respiro, por el susurro del viento, por el movimiento de las palmeras, por la frescura del agua recorriendo mi cuerpo, por la dulce pereza de la siesta, por el pequeño fragmento de una obra que tengo el placer de atreverme a intentar tocar, por las canciones que nacen sólo por placer, las palabras que nacen sin sentido, por la sonrisa de un desconocido y la risa espontánea que me regala un recuerdo que me toma por sorpresa... celebrar por los pequeños logros que me obligan a trabajar más, que me retan, que me cuestionan, que me miran a los ojos y me dicen ¿Estás a la altura?... por un SÍ sencillo, humilde y con carácter. Celebrar los esfuerzos constantes, los que he elegido; celebrar la libertad y los caminos con sus trochas difíciles, sus ríos cristalinos, sus criaturas amables y feroces. Hoy es un día como todos y como ninguno... digo ¡Salud! con una copa de vino antes de dormir.
Escribo por hábito, porque me ayuda a tener los pies en la tierra mientras construyo y expando mis alas. Este blog no tiene ninguna pretensión, salvo ser mi rincón en la web, en el que a veces descanso y me dejo llevar por las palabras. Aquí escapo del tedio, busco a la niña sabia que fui para que me guíe cuando me siento perdida en las rutinas, cuando siento que no soy suficiente... o cuando el miedo me ataca. Conoce más sobre mí en www.orianna.co
miércoles, 24 de junio de 2015
viernes, 12 de junio de 2015
Crisis
No siempre he amado la música, es decir, ha sido una relación larga y con altibajos, como todas las relaciones. Hubo momentos en los que le puse el peso de mi vida; ella era la responsable de hacerme feliz, hacerme exitosa, hacerme mejor... y eso no le corresponde; yo debo estar lista para lo que ella tiene para ofrecerme. Afortunadamente tuve la sensatez de hacerme una pregunta ¿puedo vivir sin música? ... y lo intenté, en lo que llamé "una crisis", pasé un tiempo sin tocar piano, porque no sentía sed de sonatas o tonadas o canciones. Tuve que pasar por esto para estar en paz, para hoy tener la certeza de que este es el camino, para sentarme frente al piano siempre con los ojos sonriendo porque el alma se pone contenta. Las crisis son importantes y son necesarias para encontrarse.
Un día especial
Hoy es un día especial... quisiera estar a la altura. Apenas recupero un poco de la energía que ayer se fue tratando de estar bien. Estuve enferma todo el día, no sé qué tenía exactamente, pudo haber sido mi cuerpo diciéndome: ¡para! ¡deja de trabajar y préstame atención!... es muy difícil, uno entra en una dinámica de hacer muchas cosas y de sentir un placer especial al verlas terminadas, uno quiere hacer más cosas de las que puede como ser humano, hasta que colapsa...
Pero ayer me permití ser flexible, me permití hacer nada, es decir, dormí casi todo el día y cancelé casi todo, sin remordimientos y con la sensación honesta de "esto es lo mejor que puedo hacer en este momento"... tuve fiebre casi hasta media noche, pero creo que hoy me siento mejor, lista para un día diferente, es un día especial... no es aún el día para continuar con mi lista interminable de tareas y placeres auto-impuestos, es decir, escribo canciones... canciones que me tendrán que esperar hasta mañana, cuando esté lista para ellas otra vez.
martes, 9 de junio de 2015
Las palabras para limpiar
Escribir para vivir mejor, escribir para calmar un sinnúmero de pequeñas y molestas emociones que me roban el presente. Palabras que soplan y se llevan la basura, palabras que son viento y pasan sanando, limpiando, refrescando, viajando por la mente y dejando la realidad como regalo... ¡Qué sencillo y difícil es estar presente! ¡Qué cantidad de defectos los que tengo! ¡Qué cantidad tan abrumadora de cosas por aprender! ¡Qué cantidad tan abrumadora de cosas por resolver!... ¡Qué cantidad tan abrumadora de pensamientos peleando por mi atención!... ¡El bloqueo! ¡El pánico! ... y me fui lejos, al pasado, al futuro, al miedo ... Cuando el viento deja de pasar, la humedad se concentra y el aire no circula... Cuando las palabras dejan de fluir, me siento estática entre recuerdos y preocupaciones.
Que lleguen las palabras como salvavidas; las palabras para vivir, para conocerme de nuevo todos los días, para sentir que hay una evolución por dentro, una evolución que va más encaminada a reconocer mis fallas que a alabar mis virtudes... una evolución que me permite ver todo lo que aún falta por limpiar, toda el agua sucia que aún falta por purificar, todos los sentimientos inútiles que debo soltar para vivir, sólo debo dejar que las palabras se lleven todo lo malo... Somos pureza y perfección cuando estamos conectados con el espíritu, por eso mi labor no es añadir cosas, el verdadero aprendizaje es desaprender, es limpiar...
lunes, 1 de junio de 2015
Miedos inútiles
Claro que nos importa lo que los demás piensen; claro que me importa. Es una nota decir "me es indiferente... qué piensen lo que quieran", pero trata de abrazar un árbol en un parque público con la sensación honesta de bienestar y conexión... ¡es difícil! Aunque leamos artículos que compartimos en las redes sociales de lo mágico que es hacerlo. A no ser que lo disfracemos de chiste o de algo que hacemos en compañía de un grupo, nos cuesta mucho. Es algo que hago a veces, pero confieso que prefiero buscar lugares donde no haya nadie conocido y siempre dudo y miro alrededor unos cuantos minutos y actúo "normal", como un simple mortal haciendo ejercicio un domingo.
... Son curiosos algunos miedos de esta época. Miedo a que alguien no me responda el mensaje, a que alguien piense que soy grosera o desocupada porque respondo poco o mucho un mensaje, a dejar de gustarle a una persona, o peor aún ¡a un grupo! ... Miedos inútiles de una vida moderna llena de amenazas inventadas, que ni siquiera sabemos porqué están, que a veces son invisibles y nos llenan de ansiedad; un montón de cargas que siento que libero cuando abrazo un árbol, aprieto fuerte mi corazón contra el tronco, siento que estamos latiendo juntos... por un instante, no hay más miedos inútiles, sólo hay vida.
domingo, 31 de mayo de 2015
Correr para despertar
Hay días como hoy en los que quiero correr, sólo por placer, sólo por sentir el aire, sentir el corazón, sentir el olor a mandarina de los puestos de frutas, el olor a verde que aún está en la ciudad, el humo, la humedad; los sonidos del viento, de los árboles, de los pájaros, de los carros, de la gente, de las pisadas constantes; la calidez del sol sobre la piel, la frescura de la sombra de un árbol, las piernas ligeramente adoloridas; el verde más verde, el azul más azul. Correr para despertar los sentidos, correr para despojarse de los pensamientos que pesan, correr para sentirme más ligera.
La vida se percibe diferente, despertar es agradecer, es abrumadora la cantidad de sensaciones que pueden recorrer el cuerpo cuando estás despierto y uno no puede más que decir "gracias".
viernes, 29 de mayo de 2015
Sólo existe lo que depende de mi
Hay momentos de nostalgia, de tristeza... rachas... me dicen que es que los artistas somos así... creo que todos lo somos en los momentos de soledad y reflexión. Tal vez quienes tenemos una búsqueda desde el arte, nos encontremos con esos momentos más a menudo, porque nuestra labor nos obliga a mirar hacia adentro.
Pero no es mi momento emocional favorito. No me gusta recostarme en la nostalgia y quedarme cómoda allí. Intento levantarme y caminar hacia otros horizontes, a pesar de que a veces no encuentre la salida de la burbuja y me encuentre en un universo gris difícil de romper. En días como esos, me visualizo como un rayo láser; olvido todo lo que no puedo controlar, me alejo todo lo que me es posible de cualquier distracción, pensamiento, preocupación, cosas ajenas, vidas ajenas, chismes, historias, datos curiosos, redes sociales... todo lo que no tiene que ver con mi vida.
Es de los retos más difíciles de afrontar, es de los combates de más nivel. Es tener un contrincante fuerte sintiéndome débil. En esos días especialmente, es cuando la mente está más dispersa, es cuando es más difícil controlarla. En esos días, trato de ir hacia el frente; tomo toda la energía que tengo y trabajo más que nunca en mis sueños. En esos días, me digo a mi misma: nada existe, sólo existe lo que depende de mí, nada más... a veces el contrincante me golpea y caigo, pero me paro, lo miro de frente y continúo... sólo existe lo que depende de mi. Siempre termino venciendo... cuando recuerdo que ese demonio es mi creación y que el resultado depende de mi.
miércoles, 27 de mayo de 2015
Cadena de dolor
A veces me abruman paisajes lejanos de pérdidas ajenas. El dolor que hay en la naturaleza es un tema que me obsesiona desde que me enseñaron aquello de la cadena alimenticia... "Qué cruel" pensé. Siento un taquito en la garganta e impotencia; me siento diminuta, como un grano de arena ante el mar.
¿Siente un pájaro dolor cuando un gato está arrancándole las alas?... Me duele pensar que es así, es la naturaleza, y me perturba constantemente. Un mundo hermoso organizado en una cadena de dolor.¿Por qué tiene que ser así? Es una de las grandes preguntas de mi vida, es la razón por la que no pertenezco a ninguna religión, es la razón por la que una niña a los 10 años salió un día de su clase de biología y dejó de creer en algún tipo de deidad bondadosa que cuida de nosotros.
domingo, 24 de mayo de 2015
una herramienta poderosa...
A veces quiero ser menos correcta... este es mi espacio para expresar las construcciones de mis pensamientos, gusten o no. Este es principalmente, un blog para mí... una conversación pública conmigo misma, un llamado de atención personal...
La música no necesariamente es para inspirar, o para ser hermosa, es decir, puede serlo y en muchas ocasiones lo es, pero es sólo un idioma para expresar. Hay música que no nos gusta y no por eso deja de ser música. Hay música que puede despertar negatividad, incitar al odio, a la degradación de otro ser humano, a la rabia e incluso al suicidio, y no por ello deja de ser música; eso ni siquiera hace que sea música mal hecha, no tiene nada que ver.
Hay música que pretende enviar un mensaje hermoso, pero es música que no alcanza a ser hermosa porque no está bien construida en sus elementos. La armonía, la melodía, la forma, el timbre e incluso las palabras y las rimas... no están bien construidas... por más hermoso que sea el mensaje.
Hay música que envía mensajes no tan positivos y está perfectamente bien construida... Es un mensaje negativo muy bien hecho... un coro cantable, unas melodías que te atrapan, unos contrapuntos hermosos... o una guitarra poderosísima que no puedes dejar de escuchar... y puede ser una canción que te invite a consumir drogas, sólo por poner un ejemplo.
Como escritora de canciones es una distinción útil... Es algo de lo que no se habla, es decir, todos queremos escuchar "la música es magia" "la música es luz"... y "eso no es música" cuando una canción tiene mensajes destructivos. ¿Pero no es más útil y más mágico dejar de engañarnos a nosotros mismos pensando que basta con ser positivos... y aprender a usar la herramienta?
Es que cuando la música está bien construida y envía un mensaje constructivo... WOW, no hay palabras que lo expresen.
La música es el vehículo que usa el alma para expresar un mensaje. La naturaleza de ese mensaje es una cuestión ética, que depende más del compositor y del oyente como seres humanos que toman decisiones sobre su propio ser...
Si somos éticos y nos importa que nuestro mensaje construya, de nuevo: "aprendamos a usar la herramienta para ser eficientes".
Y no veo esto como algo malo, al contrario, es un reto, es emocionante...
Si como compositor quieres enviar un mensaje lindo, lo mágico es aprender a hacerlo aprendiendo y perfeccionando todos los días el idioma, la capacidad de hablar "música".
La música es una herramienta muy poderosa... ¡úsala bien!... (conversaciones conmigo)
viernes, 22 de mayo de 2015
Un esfuerzo para vivir...
Uno termina perdiéndose; es decir; tantas cosas, tantas opciones, tanta información, tantas imágenes llamando tu atención... y uno se pierde... Encontrarse a sí mismo entre tantas cosas es una tarea muy difícil, que requiere de toda la voluntad y la fortaleza del caso.
No creo que las cosas hoy sean más complicadas que antes. Creo que pensamos que es más fácil de lo que realmente es, entonces, no hacemos un esfuerzo. Creo que esta época requiere del mismo esfuerzo que toda época anterior y que toda época que vendrá... es sólo que las luchas han cambiado.
Digo que es el mismo esfuerzo porque sólo tenemos un instante, como siempre ha sido; y en ese instante hemos de estar presentes con cada uno de nuestros 7 sentidos, cumpliendo con nuestro propósito. Esta época no nos trae tantos peligros constantes e inminentes (por lo menos en occidente y para quien tenga acceso a leer este blog o escribir uno por su cuenta). Pero es una época que nos trae comodidades y tantas posibilidades de escape como es posible imaginar... y ése es el reto; no perderse, no pasarse la vida sin vivir, sin propósito, sin control sobre uno mismo, sin hacer nada por tratar de hacer todo, sin crear nada por estar inmerso en tantos referentes, sin ser nada por estar demasiado preocupados por mostrar todo lo que somos en las redes sociales...
Esta época supone un esfuerzo, claro que sí... un esfuerzo constante por escucharse, por entenderse, por escribirse, por crearse, por estar presente y vivir la vida que queremos, por asegurarnos que no se nos pase el tiempo y llegue la hora de morir sin haber estado presentes en nuestra vida, sin ni siquiera habernos conocido realmente.
jueves, 21 de mayo de 2015
Días del lienzo en blanco
Estoy sentada escuchando los carros pasar, las sirenas sonar, los pájaros cantar, los murmullos de la ciudad, como todas las mañanas... la misma mesa, el mismo café, los mismos sonidos, la misma sinfonía.
Hay días en los que no me siento bien, en los que me duelen los segundos. Días nostálgicos de recordar heridas, de observar sufrimientos ajenos injustos, sentirme absolutamente impotente y llorar.
Hay días más felices, días en los que oler el café es suficiente para saber que el mundo es interesante, fuerte y lleno de sabores, como el expreso que me llena de energía.
Hay días como hoy, que no se deciden, en los que hay una inercia que me he ganado y que me hace mover en días como hoy... No me siento llena de energía, tampoco cansada. No siento que la felicidad me atropella, pero tampoco la nostalgia. Los días del lienzo en blanco, los días de un gris que no es amargo y hasta llega a ser bello. Días que en apariencia no traen nada, salvo tiempo para construir, es decir, todo. Días en los que haré lo que debo hacer...
Si me vez por ahí, me verás tranquila, me verás caminando despacio, con los ojos cerrados y susurrando melodías... si me vez por ahí, me verás observando, pensando en nada, porque hoy no hay ansiedad. Aprendiendo de cada conversación que escucho por casualidad, aprendiendo de aquellos amigos que me saludan... Días del vaso vacío, días para aprender... también son días importantes, mucho, diría yo.
domingo, 10 de mayo de 2015
Controlar los latidos de mi corazón
Los latidos del corazón como beat, al compás del reloj…
creamos nuestro propio tiempo, nuestros segundos, nuestras horas, nuestros
días, nuestras semanas, nuestros meses, nuestros años, nuestra vida…
El reloj
sigue hasta que se acaba la pila… llegará un momento en el que empiece a ir más lento. El
corazón es un reloj rebelde, sobre el que tenemos algo de control, pero es uno
que debemos aprender, porque si no, nos lleva lejos. Así como hoy, siento los
latidos correr, siento los ojos entusiasmados, las piernas con ganas de
caminar, las manos frías tocar el teclado para transcribir estas palabras.
Escucho algunos carros, la ciudad se despierta y mi gatita lo sabe, ella quiere
jugar o tal vez encontrar un gato, para ella es una hora llena de energía. El
viento sutil que entra por el balcón se siente bien, mi estómago empieza a
contarme que tiene hambre, escucho también la cafetera seguir el tic tac del
reloj…
¿Cómo controlar mi vida?...
Controla los latidos
de tu corazón… aprende a respirar y a dirigir el beat como si de una orquesta
sinfónica se tratara, a componer la música que quieras, a crear el universo que
quieras, desde adentro, sólo desde allí es real.
viernes, 10 de abril de 2015
Diagnóstico: ¡Exceso de futuro!
Me levanto despeinada, como todos los días... las mañanas siempre han sido como un nuevo comienzo para mí, despertarme temprano ha sido mi fórmula para estar bien. La madrugada limpia los errores de ayer, casi siempre. Últimamente mis mañanas han estado llenas de temores y de ansiedad, mis fórmulas no funcionan, todo suena tan obvio: respirar, agradecer... pero no lo hago realmente, es difícil hacerlo cuando las cosas se vuelven rutinas sencillas, de repente no les prestas tanta atención, porque la sensación es de que no la merecen, están resueltas... pero no es así ¡Nunca es así!... El momento presente siempre requiere de nosotros los humanos un esfuerzo, es un constante desafío; no sucede así con los animales, por eso sólo verlos nos genera calma ¡Cómo nos encantan! nos hacen sentir bien porque tienen resuelto el problema de estar presentes.
Tomo mi pelo despeinado y lo sujeto con una liguita negra, estiro la espalda, respiro, tomo un vaso de agua y escribo. Siento las tensiones en el cuello, en la espalda, en los hombros, en las piernas...
El psicoanalista diría, diagnóstico: ¡Exceso de futuro!...
jueves, 9 de abril de 2015
Menos personal...
Escribo, mientras mi estómago
ruge y me visión se nubla… escribo y escucho el gallo, los carros, la cafetera,
los rumores de la ciudad… siento el olor a café y mis ojos en una ensoñación
extraña… y escribo, escribo y escribo… antes lo hacía en una hoja de papel,
sentía una especie de conexión o eso quería creer, sentía que los dedos estaban
conectados con las palabras porque las dibujaban lentamente con un lápiz… hoy
las digito en el PC porque es más sencillo almacenar. A veces no me gusta
pensar que todas las palabras que he escrito las verán otras personas; es
decir, algunas de ellas son escritas para alguien más y tal vez para pocos o
muchas más que lleguen a leerlas… pero hay otras que son mías, que nacen como una catarsis, nacen de
los latidos desesperados o ahogados de alguna mañana, nacen del temor, nacen de
las hormonas o nacen sin sentido… pero nacen para mí, hay algunas palabras que
no quiero que nadie vea… entonces cuando escribo en el PC, por alguna razón
extraña siento que es menos personal, observo las palabras en una pantalla… no
es mi letra, no es mi cuerpo el que escribe, siento los dedos sobre el teclado
digitar rápidamente, corregir como si nada… observo las palabras de una manera
un poco más neutral, menos comprometedora. La mañana sabe a agua, tengo sed,
quiero beber un poco… quiero sentir un poco de frescura recorrer mi cuerpo,
quiero sentir que la energía fluye… esa es la razón de ser de mis palabras:
fluir, entenderme…
martes, 7 de abril de 2015
Control
Hay momentos en los que no logro controlarme... "déjate llevar", dicen, "eso es vivir", dicen. Pero es que un cadáver se deja llevar por el río... "eso no es vivir", digo.
No me gusta sentir que mis emociones me sacan de mí, no me gusta cuando bajo la guardia, miles de pensamientos invaden mi cabeza, me dejo de escuchar, me siento ansiosa, perturbada... y el río del tiempo me lleva con él, hay instantes en los que dejo de controlar hacia dónde... no me gustan estos instantes.
Siempre es hora de volver al cuerpo, a la sangre, al aire que entra a mis pulmones, a mis párpados dormilones, a mis botas color tierra, a mis dedos, a los sonidos de los carros, de la gente y de los pájaros... a la consciencia completa de este momento.
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