A veces no escucho el ruido del ventilador, así como no escucho los pájaros, ni las voces, ni los carros, los pasos, las hojas, la respiración. Es fascinante como las emociones pueden afectar el cuerpo. El miedo me hace temblar... el amor también... La alegría me hace tener una risa que se dibuja sola y a su antojo, a veces, contra mi voluntad porque me quiebra la voz. Aunque qué bonitas son las voces que se quiebran. ¿Qué tiene Bowie en su voz que parece quebrarse con tanta gracia? ¿Cómo haces para entregarte así? Estás conmigo hoy y nadie me puede decir que no. ¿Cómo haces para ser emotivo, vulnerable y poderoso? Te amo Bowie. Te amo.
Escribo por hábito, porque me ayuda a tener los pies en la tierra mientras construyo y expando mis alas. Este blog no tiene ninguna pretensión, salvo ser mi rincón en la web, en el que a veces descanso y me dejo llevar por las palabras. Aquí escapo del tedio, busco a la niña sabia que fui para que me guíe cuando me siento perdida en las rutinas, cuando siento que no soy suficiente... o cuando el miedo me ataca. Conoce más sobre mí en www.orianna.co
jueves, 11 de enero de 2018
miércoles, 10 de enero de 2018
Canela
Un olor suave que no logro reconocer. Es cálido, dulce, tal vez canela; parece que viene de las baritas de incienso que hay en ese lugar. Me encuentro conteniendo la respiración cuando estoy asustada, como en este momento.
La última vez que salté tenía miedo. Temblaba; tenía un nudo en el estómago. Tenía miedo, mucho miedo; pero no lo dudé un segundo. Salté. El miedo me miró espantado.
¡Hola! Con voz entrecortada le hablaría, no para que me diga qué hacer, sino porque sé que en el fondo siente lo mismo que yo. Se ha sentido perdido, se ha sentido solo, lo ha amado y lo ha odiado.
Mi cabeza está "embombada" (¿esa palabra existe?), me cuesta escribir así como me costó abandonar mi piano esta mañana. Toqué tal vez por menos de un minuto; mi gata se acomodó tal vez 5 segundos en mis piernas. Era mi momento... y sonó el celular, debía salir, de hecho, iba tarde. ¿Qué es esta vida donde nada es suficiente? ¿Donde no es posible sentarse de madrugada a tocar el piano? ... Seis meses más... Solo seis meses más. Tú puedes con esto.
martes, 9 de enero de 2018
Tocar
Estoy en una habitación. Él está ahí. Él no importa, es decir, no sé quién es en este momento, pero en la habitación, en ese universo, en ese otro tiempo, él es un pozo de agua cálida para sumergirse y ahogarse por algunos instantes, hasta por fin respirar, como si el aire fuera lo único que importara. Ese aire que se va acomodando por todos los rincones de mis pulmones. Ese aire que expande mi estómago y que mueve mis manos. Ese aire que respiro cerca a su entrepierna.
Y el jugo de naranja. Tan dulce como ese momento. Sé cuál es su origen y sé cada uno de los defectos que tenemos en común. ¡Qué complicado es! ¡Me exige amor! Me gusta acariciar su rostro. Me gusta tocar el piano con un vaso de jugo de naranja mientras sale el sol.
lunes, 8 de enero de 2018
Otra
Nunca soy la misma. No podrías describirme. Nunca fui dulce como ayer. Nunca acaricié el rostro de un hombre y besé su cuerpo, suave y despacio; sin miedo a parecer de porcelana, sin miedo a derretirme por los rincones. Nunca antes metí mi cabeza bajo unos brazos como un gato que se acomoda en su rincón. Nunca quise acariciarlo como quien ama, como si fuera mi piano, como si fuera un miembro de los "Buendía" de García Márquez y mi soledad estuviera a punto de curarse.
Por un momento fui un pedazo de su reflejo, y él era música. Por un momento me abandoné y jugué a ser alguien que cree en cosas en las que yo no creo.
Tal vez jugaba a ser otra. Tal vez hay partes de mí que aún desconozco.
jueves, 28 de diciembre de 2017
Por amor
Siento crecer una obsesión. No quiero resultados ya, no estoy pensando en resultados. Cállate, es mi vida. Yo elijo. Pocas personas ven más allá, pocas personas entienden que las raíces empiezan a crecer hacia abajo.
¿Qué es este mundo donde todo es lo que se ve? No me importa lo que se ve. No hoy. Hoy solo estoy aburrida y exijo mi derecho de hacer lo que amo, únicamente por amor. Puedo sacar toda la presión de mi mente. Vete de mi mente y déjame disfrutar de la música.
viernes, 22 de diciembre de 2017
Solo un poco...
Mis pies están fríos. Tengo una sonrisa sostenida. Me gustan los sonidos de los dedos mientras digitan el teclado del computador. Me gusta sentirme los nudos en la espalda, caminar del hombro al cuello, caminar por mi cuerpo. Me gusta cuando me duelen las piernas, me gusta porque quiere decir que los músculos se rompen y vuelven a sanar más fuertes que antes; y también porque se siente bien; como ciertos tipos de dolor. ¿Qué sería de la vida sin un poco de dolor? (Solo un poco). Me gusta extrañarte. Me gusta casi tanto como me gusta tu tacto... (esto último es mentiras, me gustaría que fuera cierto, pero tu tacto me gusta demasiado).
miércoles, 20 de diciembre de 2017
Navidad
Cada palabra es un ladrillo viejo, feo, sin uso, cada palabra pesa. Debo soltarlas. Esta época es una jaula de la que no puedes escapar. Debes estar en una fiesta así no lo quieras, debes sonreír, deben gustarte los niños, o por lo menos fingir que te parecen lindos, ir a centros comerciales y aguantar las filas, el ruido, las conversaciones...
Las canciones son absolutamente inútiles. Me acostumbran a la honestidad, y la honestidad es inútil. Nadie quiere que seas completamente tú mismo. Solo un poco, una dosis moderada y programada de individualidad. La individualidad no está de moda, mucho menos en esta época. Nada cansa más que comprar y fingir.
domingo, 17 de diciembre de 2017
Diferente
A veces se me olvida que no soy una niña... ¿Qué significa eso? ¿Se supone que cambie algo?.. Abrí Instagram y vi la foto de una familia. ¿Quién es ese señor y esa niña? ... y luego vi a mi amiga de infancia... ahhhhhh su esposo y su hijo! Hacía años no veía fotos suyas... Quedé en shock. No sé porqué. Si lo pienso, es algo normal obviamente.
En medio de mis procesos me siento ausente del mundo "normal" la mayoría del tiempo, del mundo "social". Mis amigas con sus hijos, "mi hijo en el colegio", "se me creció"... y para mí es algo tan ajeno, tan extraño, tan lejano. Las conversaciones con mis compañeras son lindas, honestas, pero de temas que me son completamente extraños, de un mundo que de lejos suena hermoso, pero al que no me quiero acercar más que para escribir sobre eso.
Yo sigo escribiendo canciones como cuando nos encerrábamos juntas con una grabadora, un cassette y un cuarderno, las mismas dudas, el mismo entusiasmo. Me siento igual que cuando nos escapamos del colegio en un día de unas fiestas "obligatorias"... cuando guardábamos secretos. ¿Aún guardarás secretos? Me encantaría saber; me encantaría conversar contigo de esos temas de los que no se habla en el comedor, o delante de nadie...
Sigo en la misma búsqueda, exactamente la misma búsqueda. Soy lenta, muy lenta en mis procesos. No está bien, ni mal, solo es así. Tan lenta que quizá nunca me llegue el momento de "madurar", de enfocarme en otro, de construir un amor diferente.
viernes, 15 de diciembre de 2017
Letras
Creo que olvidé cómo se escribe. Necesito un manual de instrucciones. Que me digan en qué fijarme, que me pasen las ideas. Escucho pájaros nuevos. Cantan más fuerte y más grave, seguro son un poco más grandes, ¿será que hay días en los que se despiertan sin saber cantar? A veces me despierto sin saber lo que el día anterior conocía bien.
Hoy por ejemplo me desperté sin saber escribir. Y si no sé escribir, probablemente tampoco sepa quién soy, dónde estoy, qué quiero... Si no sé escribir, probablemente esté perdida entre pensamientos mudos, o me he quedado sorda y ya no escucho los deseos de mi alma.
Puede ser también que estoy dormida, pero como me gusta el drama, imagino que no saber escribir es una gran tragedia. Estar perdida y no saber si me encontraré; la verdad es que sí asusta. Estoy sentada en la mitad de muchas letras, son tan grandes que no logro saber qué dicen. Tal vez lo que necesite sea un poco de perspectiva. Subirme a un avión y ver las letras desde allí.
jueves, 14 de diciembre de 2017
Espectros
No recuerdo el filósofo que hablaba sobre un impulso natural a abandonarse. Un impulso que debe activarse cuando somos ya viejos, cuando hemos vivido todo lo que teníamos que vivir. Quisiera recordar el libro en el que lo leí, fue hace años y no recuerdo las palabras, pero sé que hablaba sobre la necesidad de luchar contra ese instinto, porque se manifiesta a veces, y es el que explica el desaliento de muchos días en los que pareciera que todo cuesta tanto.
Al escribir Espectros estaba pensando en eso, ¿y qué tal si la respuesta está en el placer?... En el arte todo se vale. Puedo abandonarme en una canción. Puedo hacer lo que quiera en una canción. Es mi canción, para eso la escribo.
Puedo decir que mientras me tocas, me muero. Puedo decirlo al revés, "no me vengo, me voy..."
jueves, 7 de diciembre de 2017
Abrumarse
Caer. Lenta e inevitablemente. Sentir el abismo. No conozco la sensación de un abismo infinito. El abismo siempre deja de ser un abismo y se convierte en un lugar que habito, en casa.
Me gusta caer tanto como me gusta saltar y elevarme... Lo que me gusta es el salto. Con el tiempo me he vuelto adicta al salto.
Estoy sentada con los ojos cansados, los brazos fríos, la boca seca, la garganta húmeda, el estómago expandiéndose, contrayéndose, el aire me regula por algunos instantes. Hay un encanto extraño en cansarse, abrumarse, llevarse al límite.
Me cansan las miradas. Están cansadas como yo. Hastían y buscan hastiarse, están secas y buscan mojarse, están perdidas, como la mía. Me cansan las expectativas, los juicios. Nadie te está juzgando de verdad, y es peor aún, juicios superficiales, conclusiones precipitadas basadas en lo que se ve, lo que no importa, lo circunstancial... Me cansan porque a veces me desenfoco. Hago caso a lo que se siente bien. No hago caso a lo que se siente mal. Pierdo tiempo en la superficie, en lo que no es importante. Y no hay nada peor que perder tiempo.
Las construcciones son lo que importan, lo sé pero a veces somos tontos cuando estamos cansados.
miércoles, 6 de diciembre de 2017
Inundaciones
Ellas crecen, cuando las miras sienten lo mismo que tú. Te llaman, no saben bien porqué. De pronto es que les gusta descubrirte como nadie lo ha hecho, ¡mirándome!
A veces solo llaman a tu mano izquierda, la invitan a caminar. A veces llaman a tu boca. Es cuando ocurren las inundaciones, cuando te escribo.
martes, 5 de diciembre de 2017
Morir
Estaba muerta... Por alguna razón, aunque me sentí triste, lo que más me afectó fue ver las hojas en su boca. Masticaba con calma al momento de morir.
Ponerme en su lugar fue sentirme un poco mejor. Creo que para esa hermosa iguana daba igual cada momento. Nacer, respirar, caminar, trepar un árbol, dormir, ser una pintura que se mueve o que se queda quieta para quienes tenemos la suerte de mirarla. Ponerme en su lugar fue entender que cuando pasaba la calle no sabía que moriría; masticaba tranquilamente las hojas verdes. Yo caminaba cansada, irritada, con ganas de llegar a casa y maldiciendo las vueltas pendiente, Yo ausente... Ella en cambio vivía y moría.
lunes, 4 de diciembre de 2017
Bailar
La vida es una espiral; tiene tantos colores. Me sorprende en el mismo lugar, aunque no lo sea, nunca estoy en el mismo lugar, nunca amanece con el mismo naranja.
Giro por el universo, giro por las emociones, giro por las palabras, giro por tus ojos...
Giro por el universo, giro por las emociones, giro por las palabras, giro por tus ojos...
Relieves melódicos suben por mi cuerpo. Ese que enloquece cuando te imagina. Ese que pareces conocer aunque se vean poco.
Bailar por tus fantasías, sumergirme en tu boca. Nadar. Llegar al mar. Ahogarme.
viernes, 1 de diciembre de 2017
Remolinos
Contenerse, soltarse, detenerse, bailar... Se empaña la pantalla del computador como se nublan las ideas...
Conozco esa melodía, la he tocado... Siento el peso de las teclas y sin embargo no soy yo... Alguien más toca el primer movimiento de la sonata Moonlight... Esa música es él sumergido en mí, soy yo sumergida en él. Un relieve dulce y profundo. Un relieve húmedo que se pasea sin miedo por mi cuerpo; lo invade, lo sacude, agita mis pulmones, me convierte en remolino, se hace remolino en mi garganta. ¿Cómo pueden escuchar a Beethoven sin que cada célula se excite?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)